Historias Sin Olvido:
el Colegio Ceferino Namuncurá

  • 28 de Septiembre
  • Vicente López
Por MUSEO SITIO DE MEMORIA ESMA
Estudiantes y profesores del colegio Ceferino Namuncurá

1976

El Instituto de Educación Ceferino Namuncurá es una escuela católica de la localidad bonaerense de Florida, partido de Vicente López. Durante 1973 y 1974 sus estudiantes impulsaron el centro de estudiantes, con elecciones democráticas y la participación de todos los alumnos. La audacia fue resistida por las autoridades que intentaron impedir su funcionamiento y resultó el comienzo de una persecución. Luego del 24 de marzo de 1976 las autoridades escolares recibieron instrucciones detalladas para identificar a estudiantes y docentes como potenciales “subversivos”. A lo largo de 1976, once personas vinculadas al colegio Ceferino Namuncurá fueron secuestrados. Eran o habían sido alumnos, docentes o celadores.

Adriana Suzal era egresada del Instituto Ceferino Namuncurá. Para 1976 tenía 19 años, trabajaba en un laboratorio médico, estudiaba Psicología en la Universidad de Buenos Aires y estaba de novia con Ricardo Domizi. Él estudiaba Psicología en la Universidad de Belgrano y trabajaba como docente en el Namuncurá. El 7 de octubre de 1976 secuestraron a Adriana a la salida de su trabajo, a las cuatro de la tarde, en Montevideo y Cangallo, pleno centro porteño. A Ricardo lo secuestraron esa misma noche cuando salía de la facultad, a una cuadra de Olleros y Cabildo. Lo subieron a un auto y lo trajeron a la ESMA. Ambos fueron liberados dos días más tarde. Los represores se quedaron con el reloj y la campera de cuero de él y con el sueldo entero de ella que estaba en su cartera.

Durante el cautiverio, Ricardo escuchó quejidos de Gabriela Mónica Petacchiola. Ella había sido su alumna del Namuncurá, tenía 17 años y trabajaba como empleada. La secuestraron el 8 de octubre de ese mismo 1976, días después del secuestro de su novio Alejandro Lois, estudiante de Medicina, quien permanece desaparecido.

Norma Suzal tenía de 17 años y había sido compañera de escuela de Gabriela Mónica Petacchiola. Las dos habían empezado a militar en la Unión de Estudiantes Secundarios (UES). El 8 de octubre también la secuestraron a ella, a Elizabet Andrea Turrá, otra alumna de la escuela de 17 años, y a Eduardo José Degregori. Degregori había sido celador en el colegio entre 1972 y 1974. Cuando lo secuestraron tenía 26 años, estudiaba Biología y trabajaba en la sucursal San Fernando del Banco Provincia. Degregori había militado en la Juventud Peronista aunque para entonces ya no pertenecía a ese espacio político. Norma Suzal y Elizabeth Andrea Turrá fueron liberadas el 11 de octubre. Eduardo José Degregori y Gabriela Mónica Petacchiola permanecen desaparecidos.

Luis Alberto Vázquez estaba de novio con Elizabeth Andrea Turrá. En 1976, tenía 20 años y estudiaba Arquitectura en la Universidad de Buenos Aires. Al joven lo secuestraron el 9 de octubre de 1976 y permaneció trece días en el centro clandestino de la ESMA. Lo liberaron el 22 de octubre de 1976.

Manuel Guillermo León había sido celador del Ceferino Namuncurá. En 1976, hacía cinco años que había dejado su cargo. Era militante peronista, vivía en Florida y participaba en la Unidad Básica “Mariano Pujadas”, llamada así en homenaje a uno de los militantes asesinados en la Masacre de Trelew de 1972. A él lo secuestraron el 12 de octubre de 1976 en su casa de Florida y obligaron al padre a sacar a toda la familia a la vereda. Manuel se estaba por recibir de médico y tenía vínculos en el territorio. Lo liberaron de la ESMA ocho días más tarde.

Dentro de esta ola de secuestros vinculados al Instituto Ceferino Namuncurá se encuentra la historia de la familia Cacabelos. Los Cacabelos vivían en Florida, eran una familia de clase media trabajadora, católica, sensible a los problemas sociales. El matrimonio de Esperanza De la Flor y José Cacabelos Muñiz tenía cinco hijos, cuatro mujeres y un varón, que habían estudiado o estudiaban en el Instituto. A su vez José, el padre, y dos de las hermanas, trabajaban en el colegio. La casa estaba permanentemente en movimiento. Siempre había alguien levantado, estudiando, leyendo o escuchando música. Para 1976, tres de sus hijos militaban en la Juventud Peronista y Montoneros: Cecilia, la menor; Esperanza María, la mayor, y José Antonio.

A José Antonio Cacabelos le decían “Jopo”. Había cursado hasta 2° año en el Ceferino Namuncurá, al que también asistieron sus hermanas, y participó de la organización del centro de estudiantes, motivo por el cual fue expulsado. El 7 de junio de 1976, cuando iba a una reunión de militancia fue secuestrado a una cuadra de su casa. Tenía 18 años. Lo trajeron a la ESMA donde lo obligaron a conectarse con su familia para que sus hermanas se entregaran. José continúa desaparecido.

El 12 de julio de 1976, Esperanza María Cacabelos fue asesinada a manos de represores de la ESMA junto a su marido Edgardo de Jesús Salcedo, delegado de FOETRA y militante de la Juventud Trabajadora Peronista y Montoneros. La pareja tenía un hijo de dos años, Gerardo, quien durante el operativo permaneció oculto bajo una manta en el baño del departamento. Luego fue restituido a sus familiares. Esperanza era profesora de Historia en el Instituto Ceferino Namuncurá y coordinaba junto a su esposo tres unidades básicas de un barrio humilde conocido como Kilómetro 30, hoy Ingeniero Adolfo Sordeaux. Los hermanos José Antonio y Cecilia Cacabelos compartían militancia en el mismo barrio.

El 11 de octubre de 1976 cuando ocurrían los secuestros de la escuela, fueron detenidas ilegalmente Ana María y Cecilia Cacabelos en una confitería del barrio porteño de Chacarita. Cecilia tenía 17 años y estaba finalizando el secundario en el Namuncurá. Ana María tenía 21 años y no militaba. Ana María quedó en libertad pasada la medianoche de ese día. Cecilia continúa desaparecida.

La casa de los Cacabelos fue posteriormente allanada y saqueada por los represores. También en octubre fue secuestrado Jorge Miguel Zupán, novio de Cecilia. Jorge tenía 21 años de edad y era militante de Montoneros, también del barrio Kilómetro 30. Meses antes había sido secuestrado su padre Enrique Luis Zupán, de 49 años. Los Zupán continúan desaparecidos.

Los casos vinculados con el Instituto Ceferino Namuncurá son parte del Juicio ESMA que se desarrolla en la actualidad. Según el Registro Unificado de Víctimas del Terrorismo de Estado el 67% del total de las víctimas era menor de 30 años y el 33% eran estudiantes de distintos niveles, desde primario hasta universitario. Por la ESMA pasaron al menos 22 jóvenes en edad escolar.

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