La Guerra Del Cerdo

  • 29 de Noviembre
  • Política
Por Alfredo SAYUS
imagen película

En 1975 el director de cine Leopoldo Torre Nilsson estrenaba la película “La guerra del cerdo”, un film basado en la novela “Diario de la guerra del cerdo” de Adolfo Bioy Casares.

La historia estaba ambientada en un espacio-tiempo indefinido, una suerte de realidad alternativa en la que un hombre (el actor José Slavin) va entrando en la vejez y debe enfrentar a una sociedad donde los jóvenes eliminan a los viejos.

En la película, la forma de ir sacándose de encima a los viejos es diversa. Por momentos brutal y en otros más apaciblemente. Pero la realidad es que en la organización social de este mundo pensado por Bioy y llevado a la pantalla grande por Torre Nilsson, queda demostrado que los viejos son “una carga” y es necesario eliminarla lo antes posible.

Hoy, casi como una rememoración de aquella sociedad del utilitarismo interpretada desde la ficción, la reforma previsional que propone el gobierno de Cambiemos va en el mismo sentido que “La guerra del cerdo”. Sin apelar a la violencia directa y brutal, pero sí a la violencia institucional a través de legislación, nuestros viejos van a ir siendo eliminados del sistema.

Por un lado, el incremento de la edad para llegar a la jubilación generará un sinfín de complicaciones físicas que redundarán en la salud de los trabajadores que deberán continuar en sus ocupaciones laborales hasta los 75 para, recién después, convertirse en el eufemística “clase pasiva”.

Por el otro, quienes ya están jubilados percibirán un ingreso tan exiguo que no les quedará más remedio que ir muriéndose por la falta de dinero para mantenerse. En este punto centraremos este artículo.

Macri necesita hacer el recorte en las jubilaciones para garantizarle a la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, partidas por 20 mil millones de pesos para el 2018, distrito clave para las elecciones presidenciales que serán un año después.

Pero además, aquel recorte será una pata clave en la reforma tributaria y en el mal denominado blanqueo laboral que, en realidad, generará más desempleo. Obviamente, este esquema cuenta con el apoyo de la misión del FMI que hace unos días dejó la Argentina y que viene reclamando desde el 2016 que se cancele la ley de movilidad previsional del gobierno kirchnerista.

Lo cierto es que la declaración de emergencia previsional que sancionó el Congreso el año pasado denominándola Ley de Reparación Histórica habilita el achicamiento paulatino de los haberes jubilatorios, aunque a nuestros viejos les hayan hecho creer lo contrario. Esta ley es lo más parecido a la Ley de Solidaridad Previsional creada por Domingo Cavallo en los ´90, que significó el congelamiento de las jubilaciones por 10 años.

Tal vez, el proyecto de Cambiemos sea más ambicioso que el de la ficción de “La guerra del cerdo” y en realidad busque reproducir la idea planteada por otro cineasta, el estadounidense Richard Fleischer, quien en 1973 dirigió el film “Cuando el destino nos alcance”, interpretada por Charlton Heston y Edward G. Robinson, basada en la novela “¡Hagan sitio! ¡hagan sitio!” de Harry Harrison, en el que muestra al planeta Tierra en 2022 donde el problema de la falta de alimentos por la superpoblación es la causa para que la empresa alimentaria Soylent produzca alimentos en base a humanos que están entrando en la vejez.

¿Qué sabor tendrá el abuelo al horno, con papas noisette y salsa bolognesa?.

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