MILAGRO OTRA VEZ EN ALTO COMEDERO

Independencia de Jujuy, el reino de Blaquier-Macri-Morales-Massa

  • 14 de Octubre
  • Política
Por Gustavo Campana
Milagro Sala

El mensaje de la Tupac por Twitter, sentenció: “Acaban de trasladar a Milagro Sala al penal. Lo hicieron sin ninguna notificación y a la fuerza”. Su esposo Raúl Noro, confirmó que se la llevaron sin previo aviso, esposada, en pijamas y descalza.

La arrancaron del barrio La Ciénaga, sin notificación previa ni conocimiento de sus abogados defensores.

Ayer la policía de Morales, intentó trasladarla compulsivamente a un hospital para "verificar su estado de salud". Milagro se negó y exigió que cualquier medida que se dispusiera, fuera con presencia de sus abogados.

El reino de Carlos Blaquier, es una monarquía que logró la independencia de la Argentina. No se puede explicar de otra forma su rebeldía ante las órdenes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Es un nuevo Estado, que no responde a los tratados internacionales a los que está obligado el gobierno Nacional y por consiguiente Jujuy. Reglas de juego redactados por organismos supranacionales y aprobadas a fines de la década del ’70, que adoptamos a través de la presidencia de Alfonsín, cuando regresó de la democracia. Por lo tanto, esa adhesión fue nuestro regreso al mundo civilizado de los derechos humanos, después de dejar atrás la barbarie neoliberal del terrorismo de Estado.

Jujuy y el gobierno que preside Macri, desconocen las Convenciones Internacionales de Derechos Humanos sobre las decisiones de los tribunales provinciales y nacionales; porque luego de entender que la vida de Milagro estaba en peligro en Alto Comedero (donde estuvo detenida desde el 20 de enero de 2016 hasta el 16 de agosto pasado), la CIDH ordenó que quedara en libertad o bajo prisión domiciliaria.

“El hostigamiento por exceso de vigilancia, procesos disciplinarios, multitud de procesos judiciales, le han ido creando un cuadro de agobio que atañe su integridad psíquica, moral, y eso le genera un cuadro peligroso para su vida y su integridad. La Comisión llega a la conclusión, sin entrar a analizar los procesos, de que su permanencia en prisión pone en riesgo su vida severamente y por eso considera que cualquier continuidad de juicio debe darse o fuera de la cárcel en un arresto domiciliario o en libertad sometida a procedimientos de control” (Francisco Eguiguren, presidente de la CIDH).

Las condiciones que impuso el gobernador, salieron de un bando virreinal: un destacamento de Gendarmería en la puerta, régimen de visitas limitado y cámaras de seguridad activas las 24 horas. Manual de estilo que no se aplica a los 150 detenidos por crímenes de lesa humanidad. Rebelde ante las leyes vigentes, que prohíben que las personas en prisión domiciliaria sean controladas por fuerzas de seguridad, Jujuy confirma su independencia.

“Los Estados partes se comprometen a respetar los derechos y libertades reconocidos en ella y a garantizar su libre y pleno ejercicio a toda persona que esté sujeta a su jurisdicción, sin discriminación alguna. Si el ejercicio de tales derechos y libertades no estuviere ya garantizado por disposiciones legislativas o de otro carácter, los Estados partes están obligados a adoptar medidas legislativas o de otro carácter que fueren necesarias para hacerlos efectivos” (Convención Americana sobre Derechos Humanos).

El gobernador desde la zona liberada que los micrófonos de su provincia le garantizan, llegó a decir que la CIDH, se convirtió “en una facción de burócratas que vive en Washington y no conoce la realidad de Jujuy”. Morales nunca pudo confrontar mano a mano, con la valentía y la honestidad de Milagro, por eso su respuesta a “¿Santiago Maldonado dónde estás?”, fue el regreso al penal.

Blaquier-Macri-Morales-Massa (porque el vicegobernador Carlos Haquim, es la pata del Frente Renovador en la provincia), convalidan este nuevo formato con hechos y silencio cómplice. Formalmente sigue siendo uno de los 24 distritos de la división política nacional, pero en realidad se rige por la constitución del Ingenio Ledesma. Una vez más, el aparato represivo que pretende borrar de la historia provincial el paso de la Tupac, volvió a demostrar que se tiene reglas de juego propias.

Paralelamente, una sociedad absorbe como propia la borrachera de impunidad de los medios de comunicación y cuando toma contacto con lo que pasa en Jujuy, a través del prisma del discurso hegemónico, naturaliza vivir en un país con presos políticos, persecución judicial a los opositores, un desparecido, fuerzas de seguridad desbocadas, censura, listas negras, el blanqueo del hermano del presidente, la muerte de derechos laborales y el regreso de las privatizaciones.

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