PRONTUARIO
No hay neoliberalismo, sin traición...

Capítulo 2

  • 21 de Agosto
  • Cultura
Por La otra campana
Tapa del Libro Pronturio. No hay neoliberalismo, sin traición...

Capítulo 2
MANUAL DE INSTRUCCIONES
PARA NO CAMBIAR PASADO POR FUTURO

Desde el 10 de diciembre de 2015, la verdadera magnitud del desastre se esconde todos los días debajo de toneladas de escombros periodísticos que genera el desgobierno, “atendido por sus propios dueños”. Lo peor de nuestro pasado se refleja en el espejo del presente, con la misma crueldad de siempre; pero esta vez el plan de exterminio reciclado, es ejecutado con una singular e inédita capacidad de destrucción socio-económica. La versión más cruel del capitalismo, ahora con una fuerte dosis de brutalidad explícita, también intenta terminar con la política.

Las cifras insensibles, prometen dejar nuevamente a un tercio de la población en la banquina. Los cuadros estadísticos no reflejan nombres, ni apellidos; no tienen rostro, ni alma y es mucho más importante lo que ocultan, que lo que muestran.
Los promedios amontonan la pobreza de muchos, sin medir el verdadero dolor de ninguno; pero anticipan la crónica de una nueva muerte anunciada.
Ausente la intermediación política, los gerentes de Cambiemos gobiernan con sello patronal; hablan (aunque la palabra justa sería, "ordenan") con el único idioma que conocen y pretenden terminar para siempre, con 70 años de derechos laborales. Buscan sentar las bases de la vieja democracia formal de baja intensidad, casi inexistente; la misma que reinó firmando órdenes medievales hasta la irrupción de las mayorías populares en la Rosada. Quieren una Argentina modelo siglo XIX, agropecuaria y antiindustrial, con peones obedientes…, sin voz, ni voto.
El 18 de marzo de 2017, Gabriela Michetti propuso suspender hasta nuevo aviso, las elecciones de renovación parlamentaria, vigentes desde la Constitución de 1853. “¿Con comicios cada dos años, cómo hacemos para construir lo que tenemos que hacer?”, se preguntó la vicepresidenta de la Nación. Consideró “medio destructiva” la competencia electoral cada dos años, esa especie de auditoría en tiempo real que realizan los pueblos sobre sus gobernantes.
“Lo más efectivo sería, en vez de alargar la presidencia a seis años, por lo menos durante un tiempo evitar la elección de medio término. De esta forma por lo menos hay tres años para gestionar, sin tener que estar compitiendo. El Poder Legislativo va a tener que jugar un rol medianamente institucional, porque si seguimos con esta lógica, cada vez que tenemos elecciones empieza a haber un lío terrible y ni siquiera hay sesiones”, explicó la titular del Senado...
El abogado Daniel Igolnikov denunció a la vicepresidenta, por "pretender desestabilizar el orden constitucional" con su propuesta de "evitar durante al menos un tiempo, las elecciones de medio término".

Entre los más de 1.500 documentos secretos de la Junta Militar, hallados en noviembre de 2013 en el subsuelo del Edificio Cóndor de la Fuerza Aérea, se destaca "Fundamentos y alcances para un esquema de proyecto nacional" elaborado por la Asociación de Bancos Argentinos. El texto fue entregado al Ministerio de Planificación de la dictadura de Jorge Rafael Videla, el 3 de abril de 1978.
El documento que lleva la firma del titular de Adeba, Narciso Ocampo (por entonces dueño del Banco Ganadero Argentino), es una verdadera plataforma cultural de la "Nueva República".
Son 267 páginas en ocho capítulos, escritas a doble espacio en viejas máquinas de escribir, entre los que se distinguen: "La sustitución del modelo político de la generación del 80; Causas de ilegitimidad de gobiernos; La lucha hegemónica de ideas en la Argentina del siglo XX; La anarquía política y la corrupción del Estado y Los factores básicos y las propuestas políticas para la elaboración de un proyecto nacional".
Los banqueros se lamentaban por los "regímenes de gobierno que han mostrado inviabilidad histórica". Entre ellos el "liberal sin voto popular" (hasta 1916), el "democrático faccioso o anárquico", el "democrático falseado" (el peronismo), "el totalitario" y el "militar sin proyecto político".
El gran problema para los empresarios, era la Ley Sáenz Peña: "Uno de los daños más terribles que produjo la idolatría del sufragio universal como valor absoluto por encima de otro, fue obligar a las Fuerzas Armadas a mezclarse en las luchas cívicas, como factor de orden y salvaguardia frente a los excesos y demasías de la demagogia desenfrenada". Pedían voto calificado…
En ese sentido, los banqueros rechazaban a los militares "mesiánicos" como también a los "profesionalistas". La idea era que los dictadores completaran su faena represiva, para la instalación de un proyecto económico, político y cultural a largo plazo, capaz de "estabilizar" para siempre a la Argentina.
Con relación a la educación, marcaban que "el intento de trasladar al mundo universitario el modelo de la democracia sufragista, engendró la politización de la Universidad y su pretensión de extraterritorialidad ubicada por encima de las leyes".
Demasiados puntos de contacto, con el país que sueña la derecha argentina del presente.

“Basta, basta, basta de industrias, vamos hacia un país agroexportador y de servicios. El modelo para Macri, es la India”. Aquella sentencia lanzada sobre el trabajo argentino, le corresponde a Gabriela Michetti (febrero 2016).

“Si de las auditorías surge que hay 2 mil ñoquis, se van a tener que ir”, dijo la vicepresidenta de la Nación, después de armar la primera lista, que se conoció el 4 de diciembre de 2015. Aunque la militancia política no es un delito y no está tipificada como causal de despido, la demonización caló hondo en el ciudadano común.
En aquella oportunidad, los cesanteados fueron 2.035, muchas de ellas mujeres embarazadas y discapacitados. Rápidamente, más de mil fueron reincorporados.
A mediados de enero de 2016, Cambiemos admitía que los trabajadores expulsados del Estado eran 18 mil y se suspendieron las paritarias estatales en la provincia de Buenos Aires; un decreto que Vidal luego tuvo que pasar al olvido. El miércoles 13 en conferencia de prensa, el por entonces ministro de Hacienda y Financias, Alfonso Prat Gay, dijo que esos despidos le permiten al Gobierno de Macri, deshacerse de la “grasa de la militancia”.
Una frase con disparadores despectivos (buscados o casuales), que fueron lanzados en distintas direcciones.
En presente, un dato de manual: la demonización de la política. Mirando hacia atrás, utilizó una palabra que posiblemente de tanto dar vueltas en su inconsciente, fue el mejor eje de calificación clasista: los “grasitas” que cobijaba Evita.
En medio de esa tormenta, el actual titular de la unidad fiscal destinada a esclarecer el atentado a la AMIA, Mario Cimadevilla, logró que Matías Cimadevilla, su sobrino, fuera uno de los que volvió al Senado tras ser despedido. Lucas, hijo de Mario Cimadevilla, trabaja en el Senado y está afectado al despacho del pampeano Juan Carlos Marino.
Justo cuando los despidos se multiplicaban en la Cámara alta, el Congreso Nacional destinó cerca de 100 mil pesos para cubrir los viáticos de la custodia del presidente provisional del Senado; en su estadía veraniega, sin actividad oficial en Villa La Angostura y Bariloche.
El caso de María Alejandra Illia, de profesión kinesióloga, fue otra historia que destruyó el eje simbólico utilizado por Cambiemos, para poner frente a frente en los medios el “descontrol kirchnerista” versus la “racionalidad macrista”. La prima de Michetti, ascendió dos categorías luego del 10 de diciembre y pasó a ocupar la jefatura del despacho de su familiar directo. El sueldo de Illia, aumentó a 45 mil pesos mensuales, como empleada de la categoría A-1.
Otras dos historias, ligadas a Gaby. En noviembre de 2015, uno de los custodios de la Policía Metropolitana robó 50 mil dólares y 245 mil pesos, de su casa. Rápidamente se abrió una investigación judicial para determinar el origen del dinero. La vicepresidenta indicó que los 50 mil dólares, fueron un préstamo de su pareja, Juan Tonelli, para pagar una maestría de su hijo en el exterior (nunca quedó claro cómo obtuvo ese dinero en medio del cepo cambiario, por qué motivo no fue bancarizada la operación y por qué habían llevado el dinero al domicilio de la vicepresidenta, si no estaba elegida ninguna casa de estudios para realizar el posgrado). 200 mil pesos, formaban parte de donaciones para la fundación SUMA (montos que deben ser bancarizados) y 45 mil iban a ser destinadas a refacciones en su casa. Los billetes estaban diseminados en sobres en distintos lugares de su propiedad.
El 12 de abril de 2017, el juez federal Ariel Lijo dispuso sobreseer a la vicepresidenta de la Nación. Para el magistrado no pudo acreditarse ningún hecho delictivo. El magistrado dispuso además, archivar la investigación vinculada al funcionamiento y financiamiento de las fundaciones SUMA, FUNDAR, CREER y CRECER, FORMAR y PERICLES.
El 29 de enero de 2016, Michetti regresó de la cumbre de la CELAC, que se realizó en Quito. La vicepresidenta salió del avión a la 01:17 de la madrugada y sin pasar por Aduana, se fue a su domicilio. Personal de ceremonial quedó a cargo de retirar siete valijas, pero en la cinta transportadora notaron que faltaba una.
La Policía de Seguridad Aeroportuaria revisó las cámaras del Centro Operativo de Control y descubrió que una señora se llevó la valija de la número dos del Ejecutivo. La PSA interceptó a la pasajera frente a un local de café y recuperó el equipaje que contenía "muchas joyas y alhajas".
En los libros del aeropuerto de Ezeiza, quedó asentado que las joyas y alhajas fueron regaladas a Michetti en Chile, antes de viajar a Ecuador.

Con la llegada de Nicolás Dujovne al gabinete (ministro de Hacienda), el título del proyecto de recolonización se redondeó como “Plan Australia”. Fue el regreso de la “colonia próspera”, a la agenda de discusión política argentina.
El actual ministro de la Producción, Francisco Cabrera, consolidó la idea madre en la 22° Conferencia Industria Argentina (2016): “El modelo de sustitución de importaciones, no existe más”.

  • La cadena La Anónima, de la familia del secretario de Comercio Miguel Braun (una de las empresas que lideró la importación de carne congelada desde 2016), fue denunciada ante la Justicia por la importación de cortes de cerdo envasados al vacío y refrigerados, provenientes de Dinamarca; operación que desplazó del mercado a un grupo de casi 1.400 productores que habían iniciado la actividad en la Patagonia.
  • En el primer trimestre de 2017, la importación de calzado aumentó 38%. Provenientes de Brasil (32%), Vietnam (26%) y China (23%), llegaron 7,5 millones de pares.
    La lectura comparada de los dos modelos, motiva recordar los números de la visita a Hanoi (Vietnam) de 215 empresarios con Cristina Fernández de Kirchner, en 2013. En ese momento Argentina vendía productos por cerca de 700 millones de dólares (liderados por alimentos, materias primas agrícolas y calzado de diseño) y compraba por cerca de 200. Hoy Vietnam está más interesado en vender, que en comprar…

La otra columna del “cambio”, es la política laboral de la restauración conservadora; una propuesta que fue perfectamente sintetizada por el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, cuando dijo que “hay que entender al que despide” (enero 2017).
Añoran la séptima economía del mundo, sin distribución de la riqueza. Quieren volver a tirar manteca al techo y viajar a Europa con la vaca atada.
Desde el Gobierno autorizaron a canjear “pasado por futuro” y a partir de esa orden invisible pero tangible, sienten que tienen una nueva oportunidad, para quedarse con todas las porciones de la torta. Ese destino que sienten ineludible, lo grita el poder económico desde lo más profundo de su historia y lo apuntalan traidores del campo nacional y popular, dispuestos a meter por las buenas o por las malas, a gran parte del rebaño en el corral. Sin ellos, sin los desclasados que apalean a los propios, la empresa del neoliberalismo sería imposible. Como quedó demostrado en los '90, con las privatizaciones menemistas como gran metáfora de la entrega, sin ellos no hay neoliberalismo…

Cuando los centros financieros de poder, impusieron a Domingo Cavallo como el cuarto ministro de Economía del menemismo, impulsaron las privatizaciones. FMI, BID y Banco Mundial, monitorearon el proceso de concesión y venta, que se apoderó de trenes, aviones, petróleo, agua, gas, teléfonos, canales de televisión, radios, Fabricaciones Militares y una lista interminable de empresas nacionales. Un proceso tan devastador, como veloz, que en un par de años y a través de un puñado de decretos, transfirió soberanía y recursos del Estado, a los grupos económicos nacionales y multinacionales.

  • Privatizadas: Administración General de Puertos, Aerolíneas Argentinas, Agua y Energía Eléctrica, Area Material Córdoba Aviones, Banco Hipotecario Nacional, Caja Nacional de Ahorro y Seguro, Canal 11, Canal 13, Carboquímica Argentina, Empresa Líneas Marítimas Argentinas, Empresa Nacional de Telecomunicaciones, Altos Hornos Zapla, Fábrica Militar de Acido Sulfúrico, Fábrica Militar de Tolueno Sintético, Fábrica Militar de Vainas y Conductores Eléctricos, Fábrica Militar General San Martín, Fábrica Militar Pilar, Fábrica Militar San Francisco, Gas del Estado, Hidroeléctrica Norpatagónica, Hierro Patagónico de Sierra Grande, Induclor Sociedad Anónima Mixta, Indupa, Interbaires, Hotel Llao Llao, Monómetros Vinílicos, Intercargo, Junta Nacional de Granos, Petropol, Petroquímica Bahía Blanca, Petroquímica General Mosconi, Petroquímica Río Tercero, Polisur, Servicios Eléctricos del Gran Buenos Aires, Sociedad Mixta Siderurgia Argentina, Talleres Navales Dársena Norte y Yacimientos Petrolíferos Fiscales.
  • Disueltas: Argentina Televisora Color, Astillero Domecq García, Banco Nacional de Desarrollo, Minera Carolina, Compañía Azucarera Las Palmas, Consultora Conarsud, Consultara de la Armada, Corporación Argentina de Productores, Empresa de Desarrollos Especiales, Empresa Nacional de Correos y Telégrafos, Empresa Nuclear Argentina de Centrales Eléctricas, Fondo Nacional de la Marina Mercante, Forja Argentina, Tanque Argentino Mediano, Tecnología Aeroespacial, Instituto Nacional de Reaseguros y Junta Nacional de Carnes.
  • Concesionadas: Aeropuertos, Ferrocarril Belgrano, Ferrocarriles Argentinos, Ferrocarriles Metropolitanos, Hipódromo Argentino, LR3 Radio Belgrano, LR5 Radio Excélsior, LV3 Radio Córdoba, Obras Sanitarias de la Nación, Redes de Acceso y Yacimientos Carboníferos Fiscales.
  • Provincializadas: Astilleros y Fábricas Navales.
  • Dos casos emblemáticos: En 1992 (44 años después de la nacionalización), los ferrocarriles volvieron a manos privadas. “Despidos masivos”, fue una de las exigencias más fuertes de los nuevos concesionarios y la empresa perdió 45 mil trabajadores.

El menemismo emplazó a las provincias y dispuso que el 10 de marzo de 1993, se hagan cargo de los servicios de carga y pasajeros. Desde aquel día, se cerraron los ramales y 430 pueblos, con menos de 2 mil habitantes, desaparecieron o quedaron en peligro de extinción, producto de la ausencia del ferrocarril. El 21 de noviembre de 1990, Iberia se hizo cargo de Aerolíneas. Hasta la venta en 1994 el Estado como socio de la empresa española, conservó la acción de oro; lo que le permitía tomar decisiones estratégicas. En el marco de una renegociación para inyectar capitales, Cavallo selló “una privatización dentro de la privatización” y le regaló esa acción a Iberia. Fue la sentencia de muerte, para una de las empresas más importantes del país. Cuando los españoles manejaron la herramienta de control más importante, vendieron las oficinas en Nueva York, Alemania, Roma y París; rifaron el centro de instrucción de vuelo con simuladores (único en Sudamérica); trasladaron los talleres de Ezezia a Madrid; vendieron casi toda la flota de aviones; reprogramaron rutas y horarios en beneficio de Iberia y cancelaron los vuelos intereuropeos que manejaba Aerolíneas con los cuales se operaba todo el transporte de carga.

Leales y traidores: Los tiempos políticos, están impregnados por un perfume de época inconfundible. Cuando el pasado recupera esa esencia, la memoria genera la reconstrucción arqueológica del esqueleto social de turno. Una fragancia singular, inimitable, que simboliza la marca en el orillo del modelo que reinó mientras pudo; que respiró hasta que el poder real le dio permiso.
Para el pueblo, esa fragancia es una huella digital. Un signo intransferible, que identifica la convicción que nació y creció a fuerza de certezas. Un escudo perenne en la piel militante de los que siempre huelen igual, sin importar las consecuencias.

El 30 de marzo de 2017, la policía de Lanús irrumpió violentamente en el comedor Cartoneritos (Movimiento de Trabajadores Excluidos), en Villa Caraza. Cuando estaban realizando operativos de control vehicular muy cerca del comedor, una de las cocineras se acercó hasta el puesto de la Bonaerense, para pedirles que se alejaran. Los chicos corrían peligro, ante tantas armas a muy pocos metros de la mesa (un dato que recuerda a aquel 19 de diciembre de 2001, cuando Pocho Lepratti le pidió a la policía provincial, en un comedor del barrio Las Flores, que “bajen las armas que aquí solo hay pibes comiendo”. La respuesta fue un itakazo, que le quitó la vida).
En Lanús, la respuesta uniformada fue el ingreso con gases, palos y balas de goma. Se llevaron detenidos a tres integrantes que intentaron bloquear el paso de la Policía, después de contaminar la comida con gas pimienta. Los vecinos denunciaron que la presión de las fuerzas de seguridad contra el comedor, fue creciendo en los últimos meses. La persecución a los adolescentes (documentos, cacheo, largos minutos cuerpo a tierra), por portación de clase social se tornó asfixiante.
El secretario de Seguridad en el municipio que conduce Héctor Grindetti, es Diego Kravetz. “El gas pimienta con un poco de agua se sale”, contestó el funcionario cuando minimizó las consecuencias de la acción policial. El secretario sostuvo que no hubo represión policial y que la fuerza ingresó al comedor, cuando perseguía a un hombre con pedido de captura, que se refugió en el comedor. “A la policía hay que respetarla”, sentenció Kravetz. Por su parte, Juan Grabois (Confederación de Trabajadores de la Economía Popular), afirmó que en el comedor se produjo “una irrupción absolutamente incomprensible e ilegal. Secuestraron a cuatro personas, dos de ellas menores”.
El presente de Kravetz al servicio de Cambiemos, marca una abismal distancia con su pasado ligado al Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas. Macri en su condición de Jefe de Gobierno porteño, vetó la ley de su autoría que pedía la expropiación definitiva de Empresas Recuperadas y luego como presidente, vetó la ley que autorizaba la expropiación del Hotel Bauen.
Las contradicciones de Kravetz, tienen un recorrido muy largo. Su militancia en defensa de los derechos del trabajador, lo catapultó al mundo político. En 2003 ocupó el primer lugar en la lista de candidatos del Frente para la Victoria, por el Partido de la Revolución Democrática de Miguel Bonasso. En 2007 liderando el Partido de la Victoria de la Ciudad, ocupó el segundo lugar en la lista de legisladores del Frente, detrás de Ginés González García.
Fue presidente del bloque del FPV hasta 2009, cuando se fracturó la principal bancada opositora y armó “Identidad Porteña”. Posteriormente, integró y presidió el bloque peronista de la Legislatura porteña. En 2011, acompañó a Jorge Telerman (Frente Progresista por Buenos Aires), como candidato a vicejefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
A partir del 2012 comenzó a trabajar en el mundo de la seguridad, fundando el Instituto de Políticas de Pacificación, grupo que se dedica al estudio de políticas públicas de seguridad, relacionadas con marginalidad y narcotráfico.
En 2015 se convirtió en dirigente del Frente Renovador, hasta que Sergio Massa lo bajó de la campaña porteña, luego del fracaso de Guillermo Nielsen en las elecciones de la Ciudad.

Los portadores de fidelidad con fecha de vencimiento, son grandes tiempistas. Se aferran a las banderas de moda y transforman a la política en una tabla de salvación personal, que acorrala al sueño colectivo. Defienden hasta las últimas consecuencias, cada una de las palabras que marcan tendencia en el nuevo diccionario y juran pasión eterna, a amores que saben pasajeros desde el primer día.
Agachadas políticas, económicas, sindicales y periodísticas, confluyen en el mismo resultado: adulterar el deseo de las mayorías.

Juan Cruz Recalde Iturraspe, presidente de la juventud PRO de Santa Fe, firmó el 6 de abril de 2017 una carta que bajo el titulo "Mauricio Macri me decepcionaste", circuló por las redes sociales: "Después de 7 años militándote, hasta acá llegué. Sinceramente les deseo lo mejor a todos mis amigos que siguen bancando o trabajando para este gobierno, confío en que sus intenciones son puras como siempre me lo demostraron. Me siento desilusionado, muchas de las cosas prometidas quedan a la luz de los ojos que fueron mentiras y más mentiras y verdaderamente me enfurece que retornemos a la confrontación. "Que no haya colectivos ni choripanes" fue la gota que rebalsó mi vaso. No puedo defender más a este gobierno, ni a sus políticas, ni a algunos de sus integrantes que en muchos casos fueron kirchneristas militantes de Scioli y con los cuales tampoco quiero compartir un mismo espacio.
No estoy ni de un lado, ni del otro y les aconsejo a todos que hagan lo mismo. En un año y medio de Gobierno, Macri demostró que no está a la altura de las circunstancias. Me gustaría que todos luchemos por sacar este país adelante y dejemos de justificar todos los errores, con tal de que no vuelvan los anteriores. Repetimos la historia una y otra vez.
Mauricio pudimos aceptar que nunca nos escuchaste, que nos negaste y que nos entregaste al jugador más fuerte de la ciudad, pero lo que nunca vamos a aceptar, es tener que salir a poner la cara por vos mientras la gente está sufriendo, la pobreza crece y tomamos la deuda más grande de la historia. Las inversiones que llegaron son todas inversiones financieras sin control y la industria nacional se va a pique, volvemos a ser una economía primaria en el siglo XXI. Felicito a todos los que no se adhirieron al paro, pero les pido que reflexionen y vean que mucha gente no puede hacer paro, porque simplemente no tiene trabajo.
Temo por el futuro de nuestro país, gobernado por un Presidente que no sabe cuánto es la jubilación mínima en un programa cuasi oficialista, ni hablar de los casos Niembro, Avianca, Correo Argentino y Panamá Papers.
Les dejo unas palabras del admirable Dr Fayt, para que algunos que no pueden comprender mi mensaje, me entiendan: ‘El destino rara vez es injusto con los que luchan, los que no se dan por vencidos, los que perseveran, los que dueños de sí mismos, son fieles a sus ideales, con los que tienen clara conciencia de la dignidad de su profesión, se sienten contemporáneos de su futuro y tienen, como profunda pulsión de la sangre, la incondicionada indignación por la injusticia, la corrupción, la mentira y la inequidad’. Salud, viva Argentina!

Ninguna de las fracturas que se presentaron desde el 10 de diciembre de 2015, en los partidos del campo nacional y popular, entregaron beneficios proporcionales a la capacidad de destrucción real y simbólica, que esas noticias instalaron. Todos sin excepción, fueron datos funcionales al gran objetivo neoliberal: dividir a la fuerza opositora más importante y enmascarar el enemigo real, para confundir al argentino sin militancia, ni encuadre partidario.

Mensaje de Carlos Vilas (abogado, politólogo y Profesor Honorario de la Universidad Nacional de Lanús), uno de los principales referentes del Movimiento Evita, sobre su alejamiento de ese sector político: "Pretenden presentarse como aliados tácticos de un proyecto que derrapa y vuelve a hundir al país y a su pueblo en una crisis brutal de la que se pudo salir gracias a aquel proyecto al que sólo se sumaron después del 25 de mayo de 2003”.
“El objeto de este mensaje es comunicarles que he decidido apartarme del Movimiento Evita. Tomé esta decisión después de varios meses de reflexión, en particular desde el congreso de La Plata.
El ME es ciertamente una gran organización social que representa a ese 30% de la población argentina que se encuentra en el fondo del barril por efecto del neoliberalismo y de las limitaciones del proyecto kirchnerista, para desmontar las condiciones estructurales y culturales que hicieron posible su acción devastadora en los noventas y su retorno en octubre 2015. Las acciones emprendidas por el Evita en torno a la emergencia social le han permitido limar asperezas con otras organizaciones sociales que expresan a ese mismo sector, fortalecer la CTEP como eje orgánico de la economía social y ampliar la proyección social de la CGT más allá del mundo del empleo registrado, con el cual siempre se manifestaron contradicciones. Pero todo ello dentro de la lógica de garrote, chicana y zanahoria del gobierno y las patronales.
Es importante trabajar y potenciar lo social, particularmente en este escenario de creciente deterioro generado por las políticas del gobierno de Cambiemos y sus colaboradores parlamentarios, pero es necesario mirar más allá de la emergencia social. El ‘segundo tomo’ de Jorge Taiana sigue sin ser siquiera borroneado. El ‘vamos por más’ del pasado reciente resuena hoy como un recurso retórico para montarse en la cresta de la ola de aquel momento.
Ya no creo que el Evita tenga una mirada de articulación de lo inmediato con lo estratégico, ni una visión de poder. El ‘Consejo Político’, supuestamente creado para que aportara iniciativas en este sentido, nunca funcionó.
He llegado al convencimiento de que en esta cuestión el Evita no tiene una posición política clara más allá del asistencialismo, que es necesario pero insuficiente y es además un terreno en el que el enemigo siempre tiene más recursos.
La ruptura del grupo parlamentario del ME con el FpV y la constitución de un bloque propio no ha generado hasta el momento resultados equivalentes al deterioro que esa decisión produjo. Nadie en el ME pudo explicar plausiblemente las razones de fondo de esa fractura, que más me ha parecido una decisión de oportunidad o del susto por el incidente José López, que el resultado de una valoración política ligada a una estrategia propia de construcción política.
Tampoco comparto las declaraciones de algunos compañeros de conducción, respecto de Cristina Fernández de Kirchner. Suenan a craso oportunismo y a especulación pequeña. Las considero declaraciones que suman a la estrategia del gobierno de Cambiemos, los grandes medios, parte importante del poder judicial y el FR, de erosionar a la figura más emblemática de la década ganada. Sí, de la década ganada, por más que el macrismo y lo que éste expresa intenten taparlo. Creo que insistentes declaraciones públicas de figuras del Evita que buscan guardar distancia y presentar una mirada crítica sobre la ex presidenta, quizás pretendiendo asumir un perfil supuestamente razonable no consiguen más que seguirle el juego a Massa y por lo tanto al macrismo. Lo demás es verdura. Son dichos y acciones producto de una combinación de oportunismo y torpeza. Entendibles en las figuras de "la política como siempre", pero no en referentes de una organización que durante los doce años de gobiernos kirchneristas vociferaron lealtad, se beneficiaron de amplia asignación de recursos y accedieron a importantes funciones de gobierno. Subestiman al enemigo, que tiene buena memoria. Y así como fueron aliados tácticos de un proyecto en el que, cuando empezó a alzar vuelo, descreyeron, ahora da la impresión que pretenden presentarse como aliados tácticos de un proyecto que derrapa y vuelve a hundir al país y a su pueblo en una crisis brutal de la que se pudo salir gracias a aquel proyecto al que sólo se sumaron después del 25 de mayo de 2003.
Todo lo que ahora pongo por escrito fue conversado con muchos de ustedes, de manera que no resultará novedad.
En resumen, no quiero seguir vinculado a una organización cuya orientación política no tengo en claro y lo que tengo en claro no me gusta, y por eso me voy”. Firmado, Carlos Vilas (marzo 2017).

Como sucede con muchas palabras, la Real Academia Española aún no pensó la versión mayorista de traición y solo contempla su significado, para el mano a mano entre víctima y victimario. No hay definición académica que señale con exactitud, el verdadero poder de fuego de la estafa política, cuando la promesa engaña a millones. No existe palabra que pueda presupuestar el dolor, cuando un alto porcentaje de la población fue trampeada, desde un púlpito político.

La traición no es hereditaria, no viaja en los genes, no es parte del ADN. Pero en algunos casos, se transmite como un bien de familia. Usos y costumbres que inalterables, sobreviven por generaciones. En este sentido, el caso Triaca es paradigmático. En los dos últimos procesos neoliberales (menemismo y macrismo), padre e hijo ocuparon el mismo cargo (ministro de Trabajo). Ambos fueron garantes confiables de la parcialidad empresaria, que imperó en las decisiones de la cartera laboral; tanto para la resolución de conflictos, como en la reducción de derechos.
La historia de Jorge Alberto Triaca (socio del Jockey Club y sindicalista devenido a propietario de caballos de carrera), tiene algunas diferencias con relación al dirigente PRO. A partir de 1979, tiempo de sindicatos intervenidos y convenios colectivos desactivados, la conducción de la CGT-Azopardo (denominada de esa manera, porque los gremios que la conformaban, fueron autorizados por los militares a radicarse en la histórica sede), comenzó un tiempo de diálogo con la última dictadura. La contracara fue Saúl Ubaldini, titular de la CGT-Brasil. En Azopardo anidaban entre otros, Armando Cavalieri (empleados de comercio), Oscar Lezcano (Luz y Fuerza), Ramón Baldassini (correos y telecomunicaciones) y Juan José Zanola (bancarios).
El secretario general de los trabajadores del Plástico, era el encargado de anestesiar a los sectores que le dieron la espalda a la huelga del 27 de abril del '79; al paro general el 22 de julio de 1981; a la movilización del 7 de noviembre de 1981 a San Cayetano y a la jornada de lucha del 30 de marzo de 1982 en Plaza de Mayo.
Esa "vocación" por el entendimiento con el enemigo de sus defendidos, posiblemente provenga de su rol como asistente todoterreno de Augusto Vandor, la pata sindical del onganiato. Triaca llegó a la Unión Obreros y Empleados Plásticos, fruto de la decisión vandorista de colocar tropa propia en organizaciones menores. Luego del asesinato del Lobo, Triaca se acercó a José Ignacio Rucci y a partir de ese momento, fue "engordando" cada vez más, hasta alcanzar el peso necesario para ser un digno representante de la burocracia sindical.
A fines de 1973, dos de sus guardaespaldas dirimieron un conflicto a los tiros. En una estación de servicio, el Beto Imbelloni hirió a Raúl Cuervo, quien cinco días después murió en un sanatorio de la UOM. En 1987 la esposa de Cuervo, declaró ante la Justicia que todo sucedió por cinco kilos de cocaína, que su marido tenía que entregarle a Triaca.
Después del golpe de 1976 y hasta julio, Triaca fue trasladado al Buque 33 Orientales junto a Lorenzo Miguel, Taiana, Arrighi, Jorge Taiana, Dehesa, Carlos Menem, Lastiri, Cafiero, Labaké, Jorge Vázquez y Osvaldo Papaleo. El dirigente de los trabajadores del Plástico, luego permaneció en Caseros y Devoto. Mientras estuvo en prisión, comenzó a relacionarse con hombres del General Viola y a tejer su futuro. En noviembre salió en libertad.
A partir del '77, Triaca lideró la Comisión de Gestión y Trabajo, el grupo encargado de la negociación permanente con los dictadores.
Cuando Triaca y Baldassini declararon en el juicio a las ex Juntas Militares (1985), aseguraron no acordarse de dirigentes sindicales desaparecidos. Sin embargo y a pesar de la amnesia de los dialoguistas, la historia habla entre miles de casos de Isauro Arancibia, Oscar Smith, Jorge Di Pasquale, René Salamanca, Martín Mastinú; de las comisiones de Mercedes Benz, Tensa, Perkins, Ledesma, Acindar, Fiat, Techint, YPF, INTA, Banco Nación, Hospital Posadas, Ford, Astarsa, Mestrino, Molinos y Grafa (Según el informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas, el 30,2 % de los detenidos-desaparecidos son obreros y el 17,9 %, empleados.
Los dos olvidaron prolijamente, las palabras del ministro de Trabajo de la dictadura, General Horacio Tomás Liendo al diario La Nación (12 de noviembre de 1977): “Respecto de la subversión en el ámbito laboral, sabemos que ella intenta desarrollar una intensa y activa campaña de terrorismo e intimidación en el sector. Es necesario conocer el modo de actuar de la subversión fabril, para combatirla y destruirla. Frente a ello, el gobierno y las fuerzas armadas han comprometido sus medios y su máximo esfuerzo para garantizar la libertad de trabajo, la seguridad familiar e individual de empresarios y trabajadores y el aniquilamiento de ese enemigo de todos”.
Ninguno pudo recordar el artículo 2 del decreto secreto 504/77 (“Continuación de la Ofensiva contra la Subversión”): “El Ejército accionará selectivamente sobre los establecimientos industriales y empresas del Estado, en coordinación con los organismos estatales relacionados con el ámbito, para promover y neutralizar las situaciones conflictivas de origen laboral, provocadas o que pueden ser explotadas por la subversión, a fin de impedir la agitación y acción insurreccional de masas y contribuir al eficiente funcionamiento del aparato productivo del país”.

Los traidores que fueron paridos por los partidos mayoritarios, cumplen un rol fundamental. Son fusibles del poder de naturaleza rastrera, furgón de cola, comparsa, mucamos descartables; pero siempre "partícipes necesarios". Indispensables en la concreción del plan mayor.
Para encantar mayorías, las corporaciones ordenan endulzar las promesas electorales que esconden proyectos anti-populares y dejan el trabajo sucio en manos de oportunistas profesionales, que se disfrazan de estadistas para enmascarar la verdad y ocultar proyectos inconfesables.

El 15 de marzo de 2007, Cambiemos desnudó una vez más sus miserias, en dos actos que se basaron en la necesidad de comprar al traidor “que puede más que unos cuantos”, a cualquier precio. Por un lado, el presidente de la Nación recordó su veteranía operando con la burocracia sindical, en la vida económica argentina. Y en segundo lugar, la gobernadora de Buenos Aires ofertó dinero a rompehuelgas docentes.
Primer acto: Mauricio Macri anunció un plan productivo automotor y agradeció la presencia de Raúl Torres, aquel dirigente de la UOM que lo ayudó a instalar la flexibilización laboral en su ex planta de Sevel, a mediados de la década del '90, violando leyes obreras. “Tantos años que no nos veíamos”, le dijo Macri al ex senador provincial peronista.
Cuando recordó sin libreto apareció el sincericidio, el comentario políticamente incorrecto: “Torres, no sobrevivimos, ¿qué hacemos?", le preguntó el empresario al gremialista en plena crisis del Tequila. “Yo voy a preparar una propuesta en la cual hagamos turnos rotativos, algo flexible, pero me va a tener que acompañar a verlo al jefe (Lorenzo Miguel), para que se lo explique”, contestó el metalúrgico.
“Torres me apoyaba y por supuesto, el Barba Gutiérrez no. Por suerte ganó Torres y logramos que la terminal sobreviva”, dijo Macri al volver a celebrar 20 años después, el acuerdo a costa de la precarización de los empleados, que en rigor fueron socios de Socma en las pérdidas. Flexibilización que solo pudo lograrse, con la colaboración de un traidor.
Segundo acto: El pasado político argentino, no registra antecedentes de un gobernante democrático, pretendiendo comprar carneros públicamente (en la conferencia de prensa del 29 de marzo, Vidal advirtió que los docentes "van a cobrar marzo con descuentos", mientras ratificó que habrá un premio por presentismo para los maestros que "fueron a trabajar").
Buscando romper la unidad docente en el conflicto de marzo de 2017, María Eugenia Vidal anunció el pago de mil pesos a los maestros que no se plieguen al paro.
Paralelamente, la gobernadora bonaerense inauguró la temporada de macartismo en su provincia, cuando le dijo a los sindicalistas docentes, “digan si son kirchneristas”.
El trabajo de campo destinado al control ideológico, Vidal lo desarrolló en escuelas de La Matanza y Benito Juárez, municipios en los que ordenó a la policía provincial, ingresar a los establecimientos educativos para identificar a quienes adhirieron al reclamo sindical.
Fuerte ante los débiles y débil ante los fuertes, es un gesto característico de la derecha local. El mismo día (15 de marzo), el diario El País de España comparó a Vidal con Margaret Thatcher, recordando la pulseada de la "Dama de hierro", con los mineros británicos que se inició el 6 de marzo de 1984, cuando el gobierno cerró la mina de Cortortwood (Brampton). Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, trabajaban en la mina, alrededor de 900 obreros. Cuando se desató la huelga, cerca de 200 mil mineros se plegaron a la medida de fuerza. Ganó Thatcher, luego de apostar al desgaste del conflicto y avanzó con furia contra el Estado de Bienestar que imperó desde 1945 hasta la década del ’80.

Algunos colaboracionistas de segunda o tercera línea, son rápidamente carne de cañón del sistema. Apellidos que se pierden en la historia casi sin dejar rastros de su existencia, tras cumplir con las muertes por encargo. Los que desde su antigua representatividad se presentan como garantes del enemigo, se inmolarán hasta perder todo su capital político, durante el tiempo que demande el saqueo.
Pero todos sin excepción, peones o reyes, serán imprescindibles y al final del cuento, transformarán su curriculum, en PRONTUARIO.
A veces la derrota circunstancial parece eterna, pero más tarde o más temprano, la historia se encarga de poner las cosas en su lugar. Ni la lealtad, ni la traición, son biodegradables. Son eternas e imprescriptibles…

El hijo del veterano delegado del Lisandro de la Torre, que encarceló la dictadura, salió en libertad cuando la democracia se estaba preparando para el regreso. Al luchador que llevaba en la sangre, lo había quebrado el largo encierro. En la mesa familiar, el mate y tres sillas. Los viejos y él. El padre, el gran Echegoyen, abrió la charla con su dolor a flor de piel: “Toda mi amargura, sos vos. Mis compañeros me dicen, ‘y que le pasa al pibe, lo citamos y no aparece por el gremio’… Desde la huelga del ’59, nada me dolió tanto como esto. Te lo juro”. En el frigorífico, esperan que vuelva el hijo de aquel delegado inquebrantable, para continuar la historia; creen en la lealtad como un fruto que se reproduce de generación en generación.
“Parelá, papá -contesta el pibe, buscando la excusa justa que nunca llega-. Acabelá, cuántas veces me lo va a repetir. No voy porque me deprimo. Está bien. No voy porque me acuerdo la vida que llevamos nosotros. No voy por las veces que tuvimos que llevarlo a la cana. Porque nunca hubo guita, porque siempre mamá estaba protestando, por eso no voy, lo rechazo, nada más”.
Pero aquella madre que crió a su hijo, mientras su marido recorría las cárceles porteñas después de cada huelga, la que sufría en aquella Argentina de mayoría proscripta y perseguida; copó la parada: “Yo creo que vos sos injusto. Porque es cierto…, yo siempre protesté. Pero mirá, a tu padre le ofrecieron mucha plata y nunca lo pudieron comprar. Y si tuviéramos que empezar de nuevo, yo le diría, deciles que que no, no les des el gusto; porque eso es lo único que tenemos, DECIR NO. Ese es nuestro orgullo”.
Con la última palabra de la vieja, las guitarras de Alfredo Zitarroza arrancaron la “Milonga del tartamudo”, esa que hablaba del delegado cuyo orgullo era “ser de abajo y no ceder”; el laburante que “que siempre dijo que no, sigo pobre y no me vendo la puta que los pario” (“Sur”, de Pino Solanas).

La mayoría de los proyectos políticos, terminan su ciclo en virtud de sus aciertos. Nunca mueren producto de sus errores. Los gobiernos populares, son atacados cuando el poder económico se asquea de la ampliación de derechos. Las administraciones liberales, terminan encerrados en su propio laberinto al completar la transferencia de recursos y se van a casa con los deberes hechos. Nadie se equivoca, todos los caminos conducen a casa.

Lino Barañao, ya no se reconoce en el espejo del pasado reciente. Ninguna de las medidas revolucionarias que impulsó el anterior modelo de país, tienen espacio en el proyecto colonial de Macri. Sin embargo, el listado de logros rompió después de 50 años, con la lógica que nació “La noche de los bastones largos”. Línea de tiempo que se cerró, con el neoliberalismo de Cavallo mandando a “lavar los platos” a los científicos. Barañao condujo el sueño y ahora está al frente de la pesadilla.
En 2008 se promulgó la "Ley Raíces" (Ley 26.421), que consiguió la repatriación de más de mil científicos y terminó con la histórica fuga de cerebros.
La inauguración en 2011 del Polo Científico Tecnológico, centro donde convergen administración, investigación y divulgación de la ciencia argentina. En el ámbito de la tecnología nuclear y a través del INVAP, el país diseñó y exportó reactores nucleares a Australia, Perú, Argelia, Egipto y Emiratos Arabes Unidos.
Cuatro años después fue lanzado al espacio, desde la base Kourou (Guayana Francesa), el primer satélite de comunicaciones de Latinoamérica, el ARSAT-1. Un proyecto que costó siete años de trabajo, requirió una inversión de 212 millones de euros y fue concretado por la empresa estatal INVAP. El cohete impulsor francés Ariane 5, dejó al ArSat-1 a 300 kilómetros sobre el nivel del mar y los científicos y técnicos argentinos llevaron el satélite hasta la posición 71,8 grados de longitud oeste, para así llegar a la órbita geoestacionaria.
Instalación de la Tupac, una supercomputadora (conglomerado de ordenadores, para la resolución de modelos de simulación, utilizando técnicas de computación de alto rendimiento), que posicionó a la Argentina junto a México y Brasil, entre los países líderes en la región, con este tipo de equipamiento.
Apertura de Tecnópolis, la megamuestra cultural-científica permanente de 45.000 m2, que nació como respuesta a la negativa macrista, de ceder una porción de la ciudad solo una semana para su realización, por única vez. Y la creación de Tecnópolis TV, el primer canal dedicado íntegramente a transmitir contenidos de ciencia y tecnología a través del Sistema Argentino de Televisión Digital Terrestre.
Cuando restaba una semana para la asunción de Mauricio Macri, Lino Barañao pasó por “6,7,8” para hablar de la invitación conservadora: “Primero lo consulté con el equipo y después hablé con la Presidenta. Lo tomó con mucho entusiasmo y me dijo que tenía que aceptar porque había que custodiar todo lo que hicimos y cuidar a todos los científicos. Me pidió que diga que ella había aceptado la designación y que me asegure el presupuesto. Mi principal compromiso es más pragmático que ideológico. En el caso que el apoyo hacia las tareas nuestras no esté, no seguiremos”.
Con palabras conciliadoras, con un modelo que supuestamente iba a eludir el contexto de desindustrialización y ajuste que planteaba Cambiemos (algo solo posible en la ciencia ficción), el Licenciado en Ciencias Químicas, con orientación en Química Biológica, buscaba estar bien, con un modelo que impulsaba valor agregado y mejor, con el que prometía importar todo.
Cuando la verdad pasó por el recorte presupuestario, Barañao, lejos de cumplir su promesa de despedirse, cargó los cañones, rompió el diálogo y comenzó a dispararle a su pasado.
Buscando estigmatizar al investigador argentino, en sintonía con “ñoqui” y “grasa militante”, declaró el 18 de febrero de 2017: "Hay doctores que lo único que quieren, es el empleo fijo del Conicet". El único ministro que repitió titularidad de cartera entre el kirchnerismo y el macrismo; respondió con una picante mezcla de desprecio y demonización, a las protestas que ganaron la calle contra la reducción de cupos de ingreso al Conicet (450 profesionales, la mitad con relación a 2015) y el recorte de su cartera. La toma de la sede del ministerio desde fines de 2016, lo pusieron en pie de guerra, luego de meses plagados de discursos ambiguos.
En marzo de 2016, Adrián Paenza, el encargado de vincular a Barañao con los Kirchner, salió al cruce de su permanencia en el cargo, sin defender el modelo que ayudó a construir: “Me contó lo que iba a hacer y le dije que continuar en el cargo me parecía una traición. A partir de ese día no lo vi más”.
Las diferencias entre la presidenta que creó un ministerio de Ciencia (por primera vez en la historia argentina) y se lo confió a Barañao (10 de diciembre de 2007-2017) y el neoliberal que importa productos elaborados y primariza la economía (por lo tanto no cree en el valor agregado nacional), quedaron resumidas en tres frases: "Lamento que un proyecto al que me suscribí haya sido mancillado por codicia y corrupción" (30 de junio de 2016), "El sistema de trabajo de Macri es mejor que el de Cristina" (23 de julio de 2016) y "Con mis ex me llevo bien, excepto con la ex Presidenta" (2 de marzo de 2017).
Como ministro de Cambiemos, Barañao convalidó con su silencio el congelamiento del proyecto ARSAT 3 y los despidos en la empresa satelital. Tampoco salió al cruce de la posible privatización de los dos satélites industria nacional, que podrían quedar en manos de Talent, casualmente la empresa francesa socia de Clarín en la distribución local de la señal de internet.
Y por último, bancó la idea de armar científicos a imagen y semejanza de las necesidades del mercado y no de la Argentina, como país soberano e independiente.
Por supuesto, su silencio habló mucho más fuerte que su palabra, cuando el nuevo titular del Conicet, Alejandro Cecatto, dijo que con esta cantidad de personal, el organismo es “inviable”. Desde 2008, Ceccatto fue vice ministro de Ciencia y Tecnología; por lo tanto, cuando habla de ajuste no enfrenta a Barañao, simplemente lo interpreta, lo traduce.
En la Argentina kirchnerista, Ceccatto soñaba con apuntalar la independencia del país a través de su “soberanía científica” y buscaba que nuestro investigador argentino, “piense en la Argentina”. Hoy es ariete de la muerte de su propio proyecto…

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