Política 7 de Noviembre

La CGT funcional a las necesidades de Macri

DESACTIVAR PARO, CON BONO FANTASMA

Por La Gustavo Campana

Cambiemos solo habilitó la discusión de una suma fija para fin de año entre gremios y empresas, para compensar una mínima parte de la pérdida del poder adquisitivo. En promedio, los salarios perdieron 7,3 por ciento en el último año y 17,7 por ciento desde que asumió el gobierno de Cambiemos.
Lo único que le importa a Macri es congelar un paro general de 36 horas, en coincidencia con la cumbre de presidentes del G-20 que se realizará en Buenos Aires.
Se discuten dos cuotas de 2.500 pesos en noviembre y enero, no remunerativas. Pero según la Unión Industrial Argentina “la aplicación del bono se definirá de acuerdo a la situación de cada sector”.
Por ahora se trata de una promesa, pero el neoliberalismo nunca cumple…

Promesas incumplidas: En mayo de 2016, poco antes del veto presidencial a Ley Antidespidos, en Casa de Gobierno se llevó a cabo el primer juramento empresario para no despedir trabajadores por 90 días. Para que no tengan que dar explicaciones ante futuras agachadas, el compromiso fue “no vinculante”; por lo tanto “no obligatorio”. La liviandad de la promesa (sin consecuencias, para los que no lo cumplieran), generó la negativa de la CGT a firmar el acuerdo. Ese mismo mes, se produjeron 15 mil despidos en el sector privado, según Tendencias Económicas y en el trimestre mayo-julio, entre despidos y suspensiones, los obreros afectados fueron 24 mil; de acuerdo a un relevamiento del Centro de Economía Política Argentina.
Según el INDEC, en base a cifras del Sistema Integrado Previsional Argentino, en diciembre de 2015 los puestos registrados llegaban a 6.537.947 y se redujeron a 6.419.868 en junio último. Es decir, 118.079 puestos perdidos.
El 23 de noviembre de 2016, los integrantes de la mesa pomposamente bautizada, “Diálogo para la Producción y el Trabajo”, fueron por la revancha y en este caso, con la firma de los integrantes de la central obrera. Los volvió a convocar el Gobierno, que ante la posibilidad de una nueva movida opositora en el Congreso, promovió el segundo contrato.

En esta oportunidad, empresarios y Estado se comprometieron a no despedir hasta marzo de 2017. Pero ante un nuevo incumplimiento, tampoco pasaría nada.
El texto señala que las partes, “concuerdan que el mejor camino para la eliminación de la pobreza en la Argentina, es la creación de más y mejor empleo. En esta dirección consensuan la importancia tanto de fortalecer el incipiente proceso de creación de empleo observado en los últimos meses como de mantener los puestos de trabajo existentes, evitando el sector empresario despidos incausados hasta el próximo mes de marzo de 2017. Todas las partes entienden estas medidas como recursos coyunturales para dar seguridad a los trabajadores durante este tiempo”.
Mientras el vicepresidente primero de la UIA, Daniel Funes de Rioja, se negaba a comprometerse a no despedir, otros dirigentes empresarios, como el presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, Jorge Di Fiori, aclaró que solo estaban dispuestos a firmar un acuerdo de buena voluntad, enfrentando el carácter imperativo que buscaban imprimirle los sindicatos al documento.
Como la primera vez, poco después del acuerdo, comenzó una nueva tanda de despidos…

+ Noticias

Salarios pierden valor adquisitivo
LA MUERTE DEL MERCADO INTERNO

Una de las características centrales de cada gestión neoliberal en la Argentina (1976-1983, 1989-2001) y la que comenzó 10 de diciembre de 2015), fue el abaratamiento de los sueldos. “Hay que bajar los costos y los sueldos son un costo más”, dijo Mauricio Macri cuando era jefe de Gobierno porteño. Y en esta fase caníbal del capitalismo, liderada por los gerentes que pagaron sueldos durante muchos años, los CEOs están librando sin intermediarios, ni militares, ni políticos, una guerra contra su peor enemigo: el trabajador.

Se derrumbó 11,5% en septiembre
TERMINARON CON LA INDUSTRIA NACIONAL

El dato interanual fue la peor contracción en 16 años (Julio de 2002: 12,2%) y el sector acumuló cinco meses seguidos en baja. En el acumulado de 2018 en su conjunto, el estimador mensual mostró una disminución de 2,1% con respecto al mismo período del año anterior.