Reforma: un libro para no olvidar la represión del 14 y 18 de diciembre

La lucha contra la reforma previsional dejó heridos, detenidos e imágenes para la posteridad. Las mismas fueron compiladas en un fotolibro editado por Liliana Contrera y Jorge Piccini y con prólogo de Eduardo Longoni.

  • 15 de Junio
  • Política
Por Gonzalo Magliano

Foto Ignacio Yuchark

¿Alguien se acuerda de la feroz represión del 14 y 18 de diciembre pasados? Parece que pasó hace mucho tiempo, pero sucedió hace apenas seis meses. El fotolibro REFORMA, editado por Liliana Contrera y Jorge Piccini y con prólogo de Eduardo Longoni, reconstruye lo sucedido a través de una serie de fotografías de diferentes autores y autoras que muestran la gran resistencia que tuvo la ley de Reforma previsional. En cada página se pueden ver instantes de dos jornadas que para muchos y muchas significó la primera fisura en el apoyo social a Cambiemos.

Mientras la mayoría de los medios masivos mostraban la foto del “loco del mortero”, que intentaba construir una versión donde grupos violentos atacaban a fuerzas de seguridad pasivas, en las redes sociales se denunciaba lo que en realidad estaba pasando. Allí se viralizaron imágenes de la represión indiscriminada que sufrieron militantes, diputados y diputadas, personas sin bandería política e incluso periodistas y reporteros gráficos. Jorge Piccini, sorprendido ante la cantidad y calidad de las fotografías que había, decidió realizar una convocatoria abierta para armar un libro, en principio digital, que dejara un testimonio de esto.

Allí convocó a Liliana Contrera, con la que había trabajado en otros proyectos, para que lo ayudara en la edición. “No sé si teníamos muy en claro qué queríamos contar. Era más poder mostrar lo que había pasado y lo que nos interesaba ver era la resistencia”, explica Contrera. Según ella, en esos días se mostró abiertamente la nueva era de ajuste grosero que estamos viviendo. Un ajuste que no se puede aplicar sin represión. “Creo que empezamos a oler claramente el olor a mierda en esa época. Se mostró abiertamente. Había una sensación de persecución muy grande”, recuerda.

Foto Alfonso Sierra

Una ley resistida

A fines de 2017 el gobierno nacional se encontraba en su mejor momento político. Venía de ganar las elecciones de octubre y había vencido a nada más y nada menos que a Cristina Kirchner en la madre de todas las batallas, la provincia de Buenos Aires. Era la oportunidad para tomar las decisiones “difíciles”, decían, e impulsaron lo que habían prometido durante la campaña electoral no hacer: cambiar la fórmula de actualización automática de las jubilaciones aprobada durante el kirchnerismo.

Según todos los cálculos, con la nueva ley las personas que cobran jubilaciones, pensiones y asignaciones universales por hijo, hija y embarazo iban a perder ingresos. Sin embargo, el diputado de Cambiemos, Pablo Tonelli, llegó a decir que con la nueva fórmula los y las jubiladas "están perdiendo plata, pero no poder adquisitivo [sic]”. Pocos le creyeron. El 14 de diciembre cientos de miles de personas se concentraron frente al Congreso Nacional para rechazar lo que denunciaron como un saqueo. No fueron recibidos con los brazos abiertos.

Eduardo Longoni lo describe muy bien en el prólogo de REFORMA. “El jueves 14 fue la Gendarmería la que disparó a mansalva a los manifestantes y acordonó el Congreso de la Nación con sus máscaras antigas. Un virtual secuestro al Poder legislativo, mientras los diputados se debatían entre dar o no quórum, ‘apretados’ por muchos gobernadores peronistas que a su vez habían sufrido presiones casi extorsivas del Poder Ejecutivo”.

Foto Paloma García

De la calle a la pantalla. De la pantalla a la calle

El libro se construyó colectivamente y a pulmón. Se convocaron a distintas personas (profesionales, aficionados y/o militantes) y a colectivos de fotografía. El resultado fue un conjunto de imágenes, publicadas digitalmente por Ediciones Bex, que da cuenta de lo sucedido en la calle durante el 14 y el 18 de diciembre, incluyendo el cacelorazo masivo y poco difundido que llegó al Congreso en la noche del 18.

Inicialmente se publicó en Internet y en la actualidad se puede acceder a él gratuitamente: http://www.bexmagazine.com/ediciones-bex/reforma.php

En sus páginas se podrán ver el gran rechazo que tuvo la ley. Por ejemplo, se encontrarán con una mujer mayor sola frente a un camión hidrante y a una hilera de gendarmes con caras de pocos amigos. También verán a militantes con las caras tapadas con remeras, antiparras o pañuelos para protegerse de los gases lacrimógenos que tiraron a mansalva. No faltarán los y las gendarmes y policías que sonreían en plena represión o amenazaban con sus escopetas a fotoperiodistas y a todo aquel que se moviera por el Congreso.

Satisfechos con el producto terminado y por las buenas repercusiones que les llegaron, Piccini y Contrera decidieron redoblar la apuesta y editar, a través de una preventa, algunos ejemplares del libro en papel.

En tiempos en donde se anuncia el fin de los medios gráficos y el futuro dominio de los e-books, ambos reivindican esta decisión. “Lo que tiene de bueno es que salió de las redes. Si no se pierde en la vorágine de fotos que hay ahí. La virtualidad es tan efímera y esto te lo hace más concreto. Hay un compartir diferente de esa imagen que se está viendo y de la charla que produce”, explica Contrera.

Este libro, más allá de mostrar lo que pasó, interviene en un nuevo presente, sostiene Contrera. Interpela y genera debates sobre el ajuste del gobierno y su política represiva. Y nos obliga a pensar cómo cubrir y difundir las futuras movilizaciones que se realizarán a partir del acuerdo con el FMI y su receta para reducir el déficit fiscal.

En diciembre Piccini y Contrera tomaron la decisión de realizar este libro para “que estos hechos no queden perdidos en el gran océano de imágenes que son las redes sociales”. Y es que ante tanta postverdad y cantidad de fotos que se publican a diario, lo material vuelve a cobrar sentido. Parece que la realidad no sólo sucede en las pantallas de los celulares. También se disputa en la calle, como en diciembre y como en estos días verdes de junio.

Foto Lucía Prieto

Fuente: Infonews

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