Saliendo Obligados De La “Anomia”

  • 30 de Noviembre
  • Política
Por Alfredo SAYUS

Finalmente y luego de la presión de organizaciones sociales, culturales, gremiales de base, políticas, estudiantiles, de jubilados e intermedias de las barriadas, las dos CTA y algunas CGT regionales más otros sindicatos que adhieren, saldrán hoy a manifestarse frente al Congreso Nacional en una protesta por las leyes de reformas previsional, laboral y de beneficios de programas sociales del Gobierno.

Estos anuncios de reformas que afectan a los trabajadores y a la sociedad en su conjunto, los viene haciendo Macri desde antes de la campaña por las elecciones legislativas pasadas. Sin embargo, la CGT y, extrañamente, las dos CTA y otros gremios combativos nada decían al respecto. Parecía que miraban para otro lado igual que los senadores de la supuesta oposición a quienes se los veía como “seducidos” por las bondades del discurso oficialista.

Algún teléfono habrá sonado a último momento para que los senadores nacionales Juan Manuel Abal Medina, Miguel Ángel Pichetto y otros colegas de bancada, que ya estaban con la lapicera en la mano para firmar la conformidad a las reformas, decidieran dejar el tratamiento de las leyes para cuando asuman los nuevos senadores electos en octubre pasado.

¿Quién llamó? ¿Qué les dijeron?

Sin duda aquí, por el momento, no hubo Banelcos que operaran de disuasión para que las leyes anti sociales de Cambiemos salieran aprobadas como “regalo de fin de año” para el pueblo argentino. Pero la duda que subyace es ¿por qué los gremios combativos esperaron tanto para decidir un plan de lucha? Si Pichetto y sus muchachos hubiesen firmado la semana pasada, la marcha de hoy no tendría sentido alguno, más que pretender decir “aquí estamos los trabajadores organizados para llorar sobre la leche derramada”.

Si damos vuelta la página de la tensionante semana pasada, es probable que esta movilización sirva de punta de lanza para que todos los sectores dirigentes de los trabajadores argentinos definan su posición de defensa ante el duro embate gubernamental. El riesgo es que todo este supuesto “plan de lucha” de los popes del gremialismo nacional sea sólo una mascarada que termine con la aprobación de esas leyes, la reinstalación de AFJP y del definitivo desguace de la dignidad del pueblo argentino.

Si es así, los popes “anómicos” dirán después “pero nosotros luchamos, nos movilizamos, peleamos” y tendrán la excusa para seguir con sus cómodas vidas de countrys mientras el pueblo sigue pagando las consecuencias del desguace. Este es el momento histórico para los trabajadores argentinos de reafirmar la frase de Juan Perón “El pueblo marchará con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes”.

Compartir