Universidades en la pendiente

  • 9 de Noviembre
  • Política
Por Alfredo Sayus
Chiste Daniel Paz

“Se reduce el presupuesto en forma nominal pero también real, porque está prevista una inflación que, a todas luces, va a ser mayor a la que anunció el Gobierno. Eso va a generar un desfinanciamiento del sistema universitario, afectando áreas que tienen que ver con la articulación de la universidad con el territorio, la caída de programas y el desarrollo de nuevas carreras o de las creadas recientemente (oncluyó Carlos De Feo, secretario general de la federación docente Conadu).

Puesto en contexto, este ajuste afecta centralmente una premisa fundamental que es el derecho a la universidad para los jóvenes y para el conjunto de la sociedad de beneficiarse con el conocimiento que se produce en las universidades.”

Las contundentes declaraciones de Carlos De Feo ponen de manifiesto el pensamiento retrógrado de Cambiemos en el ámbito de la educación. La ideología neoliberal del gobierno necesita de un pueblo sin ilustración porque de esa forma se reproduce y se afianza el modelo de dominación de los sectores de poder sobre sectores subyugados y “convencidos” de un destino manifiesto. Esto no es nuevo. Ya desde su campaña para las presidenciales del 2015 Macri dejó entrever su desprecio por el sistema universitario con declaraciones del tipo “¿para qué queremos tantas universidades?” que luego supo callar oportunamente, seguramente por recomendación de sus asesores de campaña y ante la mirada atenta de los sectores de la educación superior que veían venir este avance.

El reciente triunfo en las elecciones parlamentarias le otorgó al gobierno la capacidad resolutiva de avanzar sobre conquistas garantizadas por el kirchnerismo.

Entre ellas el recorte presupuestario para educación. Si se orienta a las universidades no es extraño que continúe con la formación terciaria y, descendiendo, con la secundaria y la primaria. Así, todo el sistema educativo está en riesgo.

Con la educación depreciada, la posibilidad de surgimiento de los sectores populares se aleja peligrosamente. La desinversión en educación es uno de los pilares de la desigualdad social. Vamos camino al ideario de educación sarmientina: escuela exclusiva para futuros dirigentes (Nacional Buenos Aires) y otras escuelas para el común. Que todos sepan leer y escribir, está bien. Que todos puedan pensar, ya es otra cosa que atenta contra los intereses de la ideología que sostiene a Cambiemos.

Si no detenemos el cambio, cambiará notablemente y para mal la realidad del pueblo argentino.

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